y, como todas las mañanas...
Mientras tanto sus padres, los reyes, vivían felices y despreocupados porque con el paso del tiempo habían olvidado la terrible maldición que se cernía sobre su hijita...AL CUMPLIR 16 AÑOS, SE PINCHARÍA EL DEDO CON UNA AGUJA DE TRICOTAR Y DORMIRÍA ¡¡¡100 AÑOS!!!. Tan, tan ocupados estaban, que ese año habían olvidado que era el cumpleaños de la princesa.
Pero la malvada bruja no lo había olvidado y se disfrazó de reina madre para poder llevar a cabo su maléfico plan...¡ACABAR DE UNA VEZ POR TODAS CON LA PRINCESA!.
Después de disfrazarse, se acercó a nuestra protagonista y le dijo que no había princesa que mereciese tal nombre , que no fuera capaz de hacer un jersey o , como mínimo, una buena bufanda. Acto seguido sacó de su bolso un par de agujas de hacer punto y unos ovillos de lana rosa y malva con destellos brillantes que a la princesa le parecieron una preciosidad. Tanto le gustaron que le dijo a la bruja ( que nadie olvide que estaba disfrazada de Reina Madre), - "En señamé a tricotar sin más tardanza"-
Después de tocar la aguja...la princesa quedó profundamente dormida...tan dormida que ¡¡hasta roncaba!! ( un dulce ronquido, eso sí.)

Un apuesto muchacho que por allí pasaba dando un paseo, se extrañó al oír unos dulces ronquidos que procedían de la torre más alta del castillo , le extrañó que una princesa roncara,pero unos ronquidos tan dulces y acompasados no podían ser de una muchacha cualquiera, además ¡cosas mucho más terribles son capaces de hacer las brujas con sus terribles encantamientos!.
Habréis adivinado, queridos lectores, que tal conocimiento acerca de principescos ronquidos y terribles encantamientos , tampoco podían proceder de un muchacho cualquiera... este apuesto joven era en realidad un ¡¡¡príncipe!!! y muy decidido además, porque... en cuanto comprendió que todo esto no podía ser otra cosa que una princesa en apuros por obra de un hechizo no dudó en ir a echar un vistacillo.Además, tenía un gran corazón y sintió verdadera pena al escuchar el llanto de los reyes que, para entonces, ya habían recuperado la memoria.
Era muy valiente y un buen deportista, subió sin problemas los 998 peldaños que conducían a la dichosa torrecita. Pero al llegar....se quedó asombrado, pasmado......nunca jamás había visto a una chica tan guapa ( ni que roncara tan bien, que todo hay que decirlo)
El príncipe se acercó a la princesa y no pudo evitar darle un beso de amor,no solo porque le pareció muy dulce y guapa, también porque era un príncipe muy instruido y había leído en el manual para príncipes herederos, que un beso a tiempo deshace todo tipo de encantamientos.
Cuando la princesa se despertó vio que el príncipe era muy pequeño, y como también era muy instruída, no necesitó hacer ninguna pregunta, su príncipe encantador era el heredero del vecino reino de Miniland. A la princesa no le importó que el príncipe fuera tan pequeño, después de todo la acababa de salvar de cien años de verdadero muermazo, durmiendo sin parar, para cuando despertara sería tan viejecita que poca cosa le quedaría por hacer en este mundo. De modo que, aunque no se casaron, fueron muy felices, porque se hicieron muy buenos amigos, y hasta fue la madrina en la boda del príncipe con la princesa de Liliput, a la que nuestro apuesto hombrecito conoció el la fiesta de cumpleaños a la que ¡ por supuesto! fue invitado.
una versión algo modificada de la historia, pero me ha emocionado tremendamente. la princesa... muy en su papel de princesa. los reyes muy fashion y el príncipe algo callado. ¿para cuando la segunda parte?
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